El arte y el teatro han sido siempre una parte esencial de quien soy; a través de ellos encontré formas de procesar experiencias abrumadoras y dar sentido a lo que resultaba difícil de sostener.
Llegué a la psicología casi por casualidad, como muchos artistas que se enfrentan a la pregunta de cómo construir una vida profesional. Lo que comenzó como una decisión práctica se transformó en una vocación más profunda.
Al terminar mis estudios, sentí la necesidad de integrar ambos mundos. Esa búsqueda me llevó al psicodrama y a los métodos de acción, y también Argentina, un lugar lejos de mi casa en Colombia donde encontré pertenencia y sentido de vida.
Años después, mi vida cambió de manera radical. En 2013 tuve un accidente que me ocasionó una lesión medular, que me dejó cuadriplégica. De repente todo lo que había construido se puso a prueba, no solo en mi trabajo, sino también mi forma de vivir.
Atravesé momentos de pérdida, dolor y mucha incertidumbre. Con el tiempo, algo comenzó a transformarse. Busqué encontrarle sentido a la experiencia a través de la espiritualidad y esto me ayudó, no desde un lugar de comprensión, sino de trascendencia.
Gracias a la posibilidad del trabajo online y al acompañamiento de amigos y mentores generosos, descubrí nuevas formas de ser terapeuta y artista. Mi práctica cambió y yo también: No a pesar de lo que pasó, si no a través de ello.
Sé lo que es sentirse sin esperanza, y también sé que la transformación es posible.
Hoy te ofrezco acompañarte, caminar o rodar a tu lado en el proceso de reconectar contigo y abrir nuevas posibilidades en tu vida.
Si algo de esto resuena contigo, puedes ponerte en contacto.

